la aldea de pizarra que también es de cuarcita
Pena fue construida sobre un espolón de cuarcita, en la orilla izquierda de la Ribeira da Pena, con los Penedos de Góis elevándose en la orilla opuesta. El caserío tiene aire de desafiar la gravedad: miras arriba y ves el escarpe rocoso, miras abajo y ves la ribera cortando el valle. A la entrada, junto al puente sobre la ribera, te espera un castaño centenario.
Lo que separa este pueblo de los otros de la red es el material. Aquí la pizarra no está sola: se mezcla con la cuarcita del mismo afloramiento que forma los penedos, y quien recorre la aldea nota las paredes más claras mezcladas con el habitual marrón oscuro. La estructura es simple: una calle principal que la recorre de lado a lado, varios quelhos que salen de ella, una fuente en el centro. No hay capilla propia: el único elemento religioso es una Alminha en honor a Santa Rita.
El acceso a la aldea se hace por la EN2 desde Góis, en carretera de montaña, a unos doce kilómetros de la villa. Abajo, la Ribeira da Pena corre entre orillas abruptas, en varios puntos forma cascadas y se abre en pozas conocidas como Poço Escuro de Cima y Poço Escuro de Baixo, con baños en verano. Entre Pena y la vecina Aigra Velha se extiende el Parque Florestal da Oitava, 470 hectáreas de monte en la Red Natura 2000, con castaños, pino marítimo, madroños y acebos. Desde los miradores de alrededor, en días despejados, se ve la Serra da Estrela a lo lejos y el Alto do Trevim en la Lousã. Abajo, en la ribera, las pozas no tienen horario.
conviene saber que
- la carretera de subida es de montaña, estrecha; sin prisa
- las pozas del poço escuro sirven para el baño de verano, pero el agua es fría
- el castaño centenario está a la entrada, junto al puente sobre la ribera
- el Trilho do Baile (PR9 GOI) hace recorrido circular pasando por pena y aigra velha




