la casa donde todo empezó antes de Burdeos
En 1940, un cónsul portugués en Burdeos firmó miles de visados a mano, contra las órdenes directas del régimen de Salazar, salvando a judíos y otros refugiados de la Europa ocupada por los nazis. Ese hombre, Aristides de Sousa Mendes, había crecido en esta mansión del siglo XIX en Cabanas de Viriato, a pocos kilómetros de Carregal do Sal.
La Casa do Passal es Monumento Nacional desde 2011, mucho antes de convertirse en museo. La Fundação Sousa Mendes la adquirió en 2001, y solo en julio de 2024 abrió al público como espacio museológico. Estás, por tanto, entrando en un lugar reciente, con una historia antigua y pesada.
el peso de una decisión
El historiador Yehuda Bauer considera el gesto de Aristides de Sousa Mendes una de las mayores acciones individuales de salvamento de toda la Segunda Guerra Mundial. En un solo fin de semana en Burdeos, firmó visados sin parar, a veces con cientos de personas en fila en la puerta. Pagó un precio alto: fue apartado de la carrera diplomática, juzgado por el Estado Novo y cayó en la miseria con su familia.
El museo trabaja esa historia a partir de la casa donde pasó la infancia, lo que da al recorrido expositivo un anclaje biográfico concreto. No es solo un archivo de documentos: es un intento de entender qué forma a una persona capaz de arriesgarlo todo por desconocidos.
lo que vas a encontrar
- una mansión decimonónica convertida en espacio expositivo permanente y temporal
- testimonios de las familias salvadas integrados en el recorrido
- un museo todavía nuevo, inaugurado en 2024, con programa en construcción
- Cabanas de Viriato alrededor: una aldea pequeña que no te prepara para lo que hay dentro



