fotografía y memoria al final del mapa
Hay un nombre francés enclavado en el corazón de Braganza que no es ninguna coincidencia. Georges Dussaud fue un fotógrafo suizo que en el siglo XIX cruzó el país de punta a punta y se quedó, dejó imágenes y dejó huella. El centro que lleva su nombre trata la fotografía como si fuera algo serio, porque lo es.
El Centro de Fotografia Georges Dussaud funciona como espacio de exposición y de memoria visual. Lo que hay en las paredes no es solo arte contemporáneo: es también el registro de cómo este territorio, esbozado en la frontera con España, ha sido mirado y captado a lo largo del tiempo. Trás-os-Montes tiene una calidad de luz y una dureza de paisaje que la fotografía aguanta bien.
Entra sin grandes expectativas de espectáculo y sal con otra idea de lo que significa documentar un lugar. Braganza está al final de casi todo, y ese aislamiento le dio una identidad que no se inventa. En un sitio así, un centro dedicado a la imagen fotográfica tiene todo el sentido.
lo que vas a encontrar
- exposiciones temporales con rotación regular
- fotografía documental y de autor una al lado de la otra
- un espacio pequeño, sin ruido, sin multitudes
- la sensación de que la ciudad de verdad empieza justo aquí



