donde el careto tiene casa propia
Una máscara de madera con los dientes a la vista, ojos hundidos y un ruido de cencerros al fondo. Es esta la imagen que te recibe en la Casa do Careto, en Macedo de Cavaleiros, y que resume de forma casi brutal lo que vas a encontrar: una tradición que no pide permiso para existir.
El careto es una figura central en el entrudo transmontano, esos rituales de invierno que mezclan paganismo, fertilidad y una energía que los libros de historia no consiguen captar bien. La Casa do Careto existe para guardar y explicar ese mundo, con máscaras, trajes, documentación y contexto que transforman lo que parecía folclore regional en algo con muchas más capas.
Macedo de Cavaleiros no es un sitio que impresione a primera vista. El interior transmontano tiene ese carácter: poco escenario, mucho fondo. La Casa do Careto encaja bien en esa lógica, sin monumentalidad, pero con sustancia. Sales de ahí entendiendo mejor lo que anda por los montes de Trás-os-Montes cada vez que el invierno aprieta.
lo que vas a encontrar
- máscaras de madera con expresiones que no son precisamente amables
- trajes con cencerros que cobran sentido cuando entiendes la función ritual
- un contexto que liga el careto al ciclo agrícola y a las fiestas de invierno
- un museo pequeño, pero sin relleno




