entre piedra y pino, corriendo a ciegas hacia el río
Hay un detalle que distingue enseguida esta playa: el puente medieval que le da nombre todavía está ahí, intacto, como si el río no tuviera prisa por llevárselo. Es él quien enmarca la vista y da la sensación de haber llegado a un sitio con algo por contar.
La Praia Fluvial da Ponte-Comeal está en el río Ceira, en plena Serra da Lousã, y el contexto geológico marca la diferencia aquí. El valle está cerrado, la vegetación ribereña es densa, y la luz llega en ángulos que cambian a lo largo del día. No es un río ancho ni una playa abierta: es un corredor de agua entre laderas que todavía guardan marcas de incendio pero que se están recuperando con fuerza.
Góis es uno de los municipios con menor densidad de población del país. Se nota. La playa tiene usuarios locales, familias que vuelven todos los años, y poco más. El tipo de sitio donde conoces a la gente por el nombre al cabo del segundo día.
Entra por el puente, sal por el pinar, y el Ceira se encarga del resto.
lo que vas a encontrar
- el puente de piedra como telón de fondo de cualquier fotografía
- un valle encajonado con sombra natural buena parte del día
- el Ceira con corriente perceptible, no es agua quieta
- ambiente de aldea, no de resort



