agua fría, sombra verde y nadie alrededor
Tienes que bajar al valle para encontrarla. La carretera se estrecha, los plátanos se cierran por encima, y de repente estás en un sitio que parece haberse quedado fuera del mapa principal. La Praia Fluvial de Ourondo está en la zona de Paul, una de las parroquias más recatadas del municipio de Covilhã, arrimada a la Serra da Gardunha.
El agua es de río, fría como debe ser, y el sonido que domina es el de la corriente. No hay mucho ruido humano por aquí. Las familias que vienen saben dónde están, no llegaron por error ni por algoritmo. Ese filtro natural garantiza una cierta paz que las playas más conocidas de la región perdieron hace mucho.
Covilhã está ahí arriba, a pocos kilómetros, pero este valle tiene un ritmo completamente diferente. Bajas la sierra, te sumerges en el agua helada y entiendes por qué hay gente que prefiere este tipo de tarde a cualquier otra cosa.
lo que vas a encontrar
- agua corriente y fría, incluso en el pico del verano
- sombra densa a lo largo de la orilla
- ambiente local, sin grandes estructuras montadas
- la sensación de haber descubierto algo que todavía no ha sido publicitado



